La particular vuelta a la normalidad de Menorca
En mayo de 2020 imaginábamos una nueva etapa en la que recuperar poco a poco el paisaje, el mar y la vida al aire libre. La llamada “fase Menorca” nació como una manera optimista de describir aquel deseo compartido.
No quiero decirlo muy fuerte, toco madera y cruzo los dedos, pero parece que la dama de la guadaña ha decidido pasar de largo por nuestra querida isla.
Menorca encadena 13 días consecutivos sin contagios por Covid-19. Una gran noticia, aunque todavía debemos mantener mucha prudencia, no quitarnos la mascarilla en los lugares públicos y vigilar con el rabillo del ojo.
Mientras entre las provincias del país existe una competición por pasar de fase, casi como si de un juego de mesa se tratase. Las comunidades agitan el cubilete y lanzan los dados por turnos para ver si les sonríe la suerte y les permite adelantar una casilla o media (esto último una pataleta de participantes con mal perder) e incluso alguna puede que acabe en la casilla de la cárcel y se quede sin tirar…
Sin embargo, la isla de Menorca, aparte de haber alcanzado ya la casilla de la codiciada fase 2 y de apuntar su mirada hacia la fase 3, cuando esta partida se termine, pasará a una sala privada (con moqueta de terciopelo y bebidas añejas gratis) donde continuará jugando en una partida mucho más exclusiva. Y es que Menorca se dirige a su ritmo (“poc a poc”) a una casilla donde siempre estuvo y donde los otros jugadores ni siquiera sueñan con llegar: la #FaseMenorca
Cuéntanos, ¿cuáles crees tú que son los requisitos para alcanzar la #FaseMenorca?

Un recuerdo de la primavera de 2020
Este artículo se conserva por su valor como crónica de la pandemia. Para información actual de la isla, visita las últimas entradas del blog.
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