Dos viviendas singulares integradas en una de las fincas más privilegiadas de Menorca, en un enclave oculto del Barranc d’Algendar, con un grado de privacidad excepcional.
La propiedad se asienta en una zona especialmente rica en agua, rodeada de vegetación exuberante, plantaciones de especies exóticas y árboles frutales.
Un lugar único para quienes buscan naturaleza, silencio y una conexión auténtica con el paisaje menorquín.
La propiedad se asienta en una zona especialmente rica en agua, rodeada de vegetación exuberante, plantaciones de especies exóticas y árboles frutales.
Un lugar único para quienes buscan naturaleza, silencio y una conexión auténtica con el paisaje menorquín.




