En el centro de Mahón, donde todo queda a mano pero aún se puede bajar el ritmo, esta casa se organiza en dos plantas con una distribución pensada para el día a día.
Tres dormitorios y tres baños (uno en suite) aportan comodidad sin excesos. La cocina independiente, el comedor y el salón reciben buena luz natural y funcionan como espacios que acompañan, sin imponerse.
La terraza, soleada y recogida, aparece como un pequeño respiro: un lugar sencillo que se adapta a cualquier momento del día. Para tomar el café por la mañana o para una cena en familia al final del día.
Céntrica, sí, pero en una zona tranquila donde se agradece llegar y desconectar.
Tres dormitorios y tres baños (uno en suite) aportan comodidad sin excesos. La cocina independiente, el comedor y el salón reciben buena luz natural y funcionan como espacios que acompañan, sin imponerse.
La terraza, soleada y recogida, aparece como un pequeño respiro: un lugar sencillo que se adapta a cualquier momento del día. Para tomar el café por la mañana o para una cena en familia al final del día.
Céntrica, sí, pero en una zona tranquila donde se agradece llegar y desconectar.





