Situada en un tranquilo camino rural a las afueras de Sant Lluís, esta preciosa finca combina el carácter tradicional menorquín con las comodidades modernas. Rodeada por 1 hectárea de jardines maduros, cuenta con terrazas sombreadas, apacibles zonas de descanso al aire libre y una piscina de estilo natural que crea un auténtico refugio rural.
La casa principal ofrece una distribución cálida y acogedora, con suelos originales de terracota, vigas de madera y tres chimeneas. Dispone de cuatro amplios dormitorios y cuatro baños, incluyendo una suite principal privada en la primera planta. Un anexo independiente para invitados alberga un quinto dormitorio y un baño adicional.
Con su encanto auténtico, entorno tranquilo y proximidad a las playas de la costa sur de la isla, esta propiedad representa una oportunidad excepcional para adquirir una clásica casa de campo menorquina con gran potencial.
La casa principal ofrece una distribución cálida y acogedora, con suelos originales de terracota, vigas de madera y tres chimeneas. Dispone de cuatro amplios dormitorios y cuatro baños, incluyendo una suite principal privada en la primera planta. Un anexo independiente para invitados alberga un quinto dormitorio y un baño adicional.
Con su encanto auténtico, entorno tranquilo y proximidad a las playas de la costa sur de la isla, esta propiedad representa una oportunidad excepcional para adquirir una clásica casa de campo menorquina con gran potencial.






